La etapa productiva del café de especialidad es considerada como un arte. Un trabajo que consigue grandes resultados al incluir personas que tienen como objetivo la máxima calidad, una labor que empieza desde las áreas de cultivo y termina deleitando a los paladares más exigentes.

Para que un café sea de especialidad, su cosecha debe ser 100% sostenible, consiguiendo así la taza perfecta en cuanto aroma y sabor. Si hablamos de su cosecha, se tiene en cuenta:

– Temperatura
– Humedad
– Altura
– Sombra

Otro dato fascinante de este exclusivo producto, es que la semilla se puede cultivar una o dos veces al año. Todo dependiendo de las variaciones del cafeto y de las zonas, ya cuando los frutos estén listos se procederá a la recolección de forma manual y cuidadosa.

El café de especialidad, debe su éxito del producto será gracias al caficultor, e incluso le dará más valor a la calidad y no a la cantidad.

Tampoco podemos dejar por fuera a los tostadores ¿por qué? Porque es la segunda etapa en la que se cocina el café. La experiencia en este punto es muy importante para desarrollar el café y poder sacar el máximo partido al trabajo del caficultor.

La tercera etapa en la que se cocina el café es cuando se prepara. Bien sea por un barista cualificado o por el usuario final si se lo hace él mismo en casa. En ambos casos se deben tener ciertos conocimientos básicos para poder preparar una taza excelente.

Ofrecer los mejores productos, forma parte de la filosofía de Incapto Coffee. Es por eso que, no dudamos en invitar a la clientela visitar el catalogo de productos en nuestra web y seleccionar la opción de su preferencia.